Vote por Murphy

Aunque muchos afirman conocerlo nadie sabe a cierta quién es ese gran pensador del siglo XX que fue Murphy, su devastadora frase “Las cosas pasan ahora” es el epítome de la filosofía universal que remonta sus albores a la mismísima existencia de las vacas platónicas. Podríamos ahondar en el concepto de idea, del ser y la nada, pero para eso están las aulas y los libros, lo que aquí trato de exponer es la belleza y simplicidad de saber que las cosas pasan ahora. Murphy se adelantaba a la Ley SOPA evitando citar directamente al filósofo que dijo aquello de “las cosas pasan cuando pasan” pero como nadie le paso el pomo se puso a recitar una larga diatriba sobre la diferencia entre las ideas y acciones que ayudan a comprender como nuestra modernidad sólo tiene mayor pero no mejor acceso a la información.

“Las cosas pasan ahora”, es cierto, podemos profundizar en la temporalidad de los eventos y el impacto en la toma de decisiones inmediatas para confirmarlo. No obstante es un argumento muy difícil de mantener al leer un libro de historia de cualquier época, podemos encontrar enormes similitudes socio y geopolíticas en las circunstancias precedentes y desarrollo tanto de la Revolución Mexicana como del Risorgimento Italiano, o de las crisis obreras en las Revoluciones Industriales, también es posible encontrar estas similitudes entre los imperios asiáticos, europeos y las “nuevas” democracias latinoamericanas.

Lo que es aun más cierto es que a pesar que dos de los tres partidos que dominan este país llevan en su nombre la Revolución nada queda de aquella insulsa e inconclusa idea que defendieron unos hermanos con ideas hasta que los mandaron a cuidarle el rancho a AMLO por si algún día decidía irse a vivir para allá. El tercer partido lleva Acción y se la tomaron en serio pues han actuado muy por encima de las ideas que alguna vez defendieron (o atacaron) según convenía. Y la chiquillada era más divertida cuando salían Carlitos Espejel y Ginny Hofman de quién estuve fugazmente enamorado, la verdad.

Lo que resulta triste es saber que mientras para el elector hay una historia que explica todos los problemas que padecemos hoy día para el votante las cosas “pasan ahora”: Ahora el PAN es el peor partido de la historia del mundo, ahora el PRD es un opción coherente con ideas de izquierda, ahora el PRI sabe como gobernar. Tal vez el votante resulta un genio político y su mentalidad haya logrado descrifrar los misterios de la legalidad política encarnados en los Consejeros del IFE. Pero, tal vez estemos a punto de repetir la historia y aceptar el significado más común de la Ley de Murphy: “Si algo puede salir mal, saldrá mal.”

El narcotráfico no surge en el 2000. La pobreza extrema no surge en el 2000. La corrupción no nace en el 2000. Los problemas de México no surgen en el 2000.

Hay quién cree hace 2000 años un hombre vino a salvar a la humanidad, pero no creen que hace 20 años este país se regía por el capricho de un partido. Yo sé que hace 20 años se decían peores cosas del gobierno, también sé que hace poco más de 2000 años un hombre dijo que las cosas pasan cuando pasan, no cuando las piensas.

Yo no votaré por Murphy.

Anuncios

Deja una respuesta si quieres. Si no quieres, deja una galleta.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s