Bienvenidos al Año del Perro

Hace muchos años un presidente mexicano del que ya casi nadie tiene memoria dijo al punto de las lágrimas que defendería al peso como un perro, nublada por el velo del tiempo esta frase no solamente es símbolica sino tan reveladora que hoy mismo la podemos ver en acción.

Para poder entender la magnitud de sus palabras tenemos que recordar que la palabra perro en griego se dice kyon, origen etimológico de la palabra Cínico, mote dado al estudiante de la escuela del Cinismo, fundada por Antístenes y filosóficamente encumbrada por Diógenes. La principal caracteristica del Cinismo consistía en vivir frugalmente, es decir con la mayor sencillez y naturalidad posible.

A propósito de las sillas del DIF Sonora nuestros políticos modernos aceptan la acepción de Wilde o Twain sobre el cinismo y van al origen para exhaltar la gloriosa anaideia, la excelsa desvergüenza del cínico: ¿para qué gastar fortunas en dar al pueblo lo que necesita siempre y cuando se le dé lo que en verdad necesita?, la frugalidad en su máximo esplendor. Pero tal ejemplo no es sino réplica del ejercicio puesto en marcha por aquél remoto presidente, que cínicamente defendió sus pesos; vivimos enredados en obras por demás moderadas, ¿para que gastar millones de pesos en una sola calle bien hecha pudiendo “pavimentar” 10?, ¿para que gastar millones en una escuela bien equipada pudiendo construir 100?, ¿para que invertir en el pueblo que no aprecia el esfuerzo económico realizado día a día por nuestros gloriosos representantes?

Entender historia es importante, pero no sólo la historia “moderna”, o la de nuestro país, el pensamiento político antiguo sigue vigente y en activo. El natural comportamiento de los perros que tanto admiraban los cínicos parece regular las politicas públicas, y no sólo de nuestro país. Es natural, por citar un ejemplo, que las mismas familias se mantengan en el poder desde nuestra ilustre (pero no ilustrada) Revolución. Es natural, por citar otro ejemplo, que nosotros los mantengamos a costa de nuestro desarrollo socioeconomico. Es natural que nos jodan y desde luego es natural que sigamos jodidos. Eso es el non plus ultra de la Escuela del Cinismo, el estado natural y minimalista de las cosas en su máximo esplendor, no en balde se decía, parodiando el lema de aquél mandatario, que “la corrupción somos todos”."defenderé el peso como un perro"

Acá entre nos, cuando durante una discusión o conversación alguien me dice: “mira, la cosa es así” me queda claro que ha aceptado el orden político natural de nuestro país. Nuestros gobernantes nos dan lo que en este orden natural necesitamos, ellos, coherentes con el amor por el orden natural de esta vida, se quedan con pequeñas cosas a cambio, porque, como ya lo decía Groucho Marx: la felicidad está hecha de pequeñas cosas: un pequeño yate, una pequeña mansión, una pequeña fortuna…

Lupus est homo homini, non homo, quom qualis sit non novit

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