Tres Marías. Las otras preguntas

Hace un par de años tuve la oportunidad de trabajar en un proyecto de investigación y desarrollo para Seguridad Pública en México. Se trataba de una cámara “oculta” para uso diario. En los Estados Unidos esta cámara se usa para respaldar el trabajo de los policías, muchos videos tomados con este dispositivo fueron usados como pruebas a favor de los oficiales; no obstante, las limitantes legales para este uso en nuestro pais, aunado al costo en dólares, termino dando resultados negativos para el proyecto.

Durante las pruebas de campo se otorgaron varios equipos a policias municipales y estatales con resultados por demás favorables. Inclusive tomando algunos riesgos decidí realizar yo mismo una prueba en el conocido mercado San Juan de Dios de Guadalajara, donde a pesar de no hacer intentos por ocultar la cámara pude tomar un video de casi 2 horas de duración en los que se me ofreció todo tipo de productos y actividades ilícitas. ¿Mi seguro de vida? Todos los videos tomados en México sólo podían ser vistos en mi laptop, después de ingresar 3 contraseñas.

Al conectar la cámara a la PC esta reconoce el dispositivo USB, da nota de su capacidad, y nada más. Cero carpetas, cero archivos. No se trataba de una codificación directa, sino de un puente que restringía el acceso exclusivamente a través del software con previa identificación del usuario. Los videos son simple y sencillamente tipo AVI, se pueden reproducir con el Windows Media Player; accesar a los videos requería ya 3 contraseñas, reproducirlos demandaba además un codec para el WMP (aunque en realidad descubrí podían ser reproducidos de otras maneras sin este codec).

Tratándose de “tecnología de última generación” el costo debe ser alto. Hablamos de una cámara muy pequeña y muy resistente de por lo menos USD$3,000.00 (por lo menos). ¿Cómo obtuvieron los videos?

En el caso Tres Marías:

1.- ¿Quién tomó los videos? ¿Policías? ¿El vehículo agredido? ¿Marinos?

2.-  ¿Los policías entregaron equipo que probablemente pagaron ellos? (caso común en México, lo que nos lleva a otra pregunta: ¿cómo pagan los policías sus equipos?) ¿La embajada permitió el desmantelamiento de su unidad diplomática? ¿Los marinos olvidaron sus cascos o sus armas?

3.- Todos los equipos de seguridad cuentan con algún distintivo de su fabricante, si no físico, virtual. ¿Por qué pedir “ayuda internacional” en lugar de contactar al fabricante? ¿No tienen personal que sepa identificar las marcas de una cámara de seguridad? Si como se especula el equipo es de la Marina, ¿por qué no solicitarlo a la Marina o a su proveedor?

4.- Ese tipo de dispositivos nunca son ofrecidos sólos, por citar un ejemplo: en europa pude conocer un fabricante que además de cámaras de alto desempeño también produce un Dispositivo de Monitoreo Celular, capaz de intervenir hasta 100 equipos inalámbricos en un radio de 2km ¿Dónde se compró esa cámara, quién autorizó la compra, con qué dinero se pagó y qué mas pusieron en el carrito de compras?

5.- ¿Qué pretende la Procuradora haciendo esa clase de filtración? ¿Es tan inocente? ¿o simplemente se está quejando de que a la Marina sí le compran juguetes y a la PGR no?

6.- Existe en el mercado una gran variedad de cámaras policiales que son adquiridas por los propios elementos, ¿cuántas reveladoras imágenes nos estamos perdiendo?

Anuncios

Deja una respuesta si quieres. Si no quieres, deja una galleta.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s